Historia de las Doctrinas Filosóficas


Filosofía/espiritualidad por Julio by juliosutd
29 octubre, 2008, 4:10 am
Filed under: Sócrates el Filósofo

En la primavera del año 399 a.C. Sócrates bebió la copa envenenada en medio de sus discípulos. Durante siglos su muerte ha sido considerada como acto fundador de la libertad de pensamiento.

No dejó ningún escrito, a diferencia de sus contemporáneos y, principalmente, de los sofistas, con los cuales la opinión pública confundía.

Su enseñanza fue esencialmente oral, sabemos de él por la obra de dos de sus discípulos: Xenofón y Platón.

Xenofón escribió libros que cubren la historia del mundo griego entre los años 410 y 362. Sentía simpatía por la oligarquía moderada. Las circunstancias lo llevaron a encabezar a los mercenarios griegos; cuando volvió a Atenas se enteró de la condena de Sócrates, se exilió a Esparta y allí redactó sus recuerdos: un catálogo de anécdotas titulado Memorables y una Apología de Sócrates, donde relata las circunstancias del juicio, además de otras obras como El Económico un supuesto diálogo con Sócrates.

En sus escritos Sócrates aparece como un hombre de sentido común, respetuoso de los dioses y de las leyes que utilizaba la ironía.

El otro discípulo fue Platón, hijo de la buena sociedad ateniense. La condena de Sócrates lo alejó de la actividad política y lo llevó a exiliarse, con otros discípulos en Sicilia. Ahí fue capturado por los piratas y vendido como esclavo, luego recomprado. De regreso a Atenas enseño enseñó, hasta su muerte, la cual ocurrió en el año 347.

Su obra entera está denominada por Sócrates; está estructurada en diálogos donde Sócrates es el principal interlocutor, en los últimos diálogos sólo está el pensamiento de Platón.

Este Sócrates platónico es un personaje complejo, seductor, irónico; pretende la modestia y la ignorancia como un principio para demostrar mejor lo que quiere (Critón, Fedón, La República).

Sócrates nació hacia el año 469 en Atenas, su padre era un artesano escultor y su madre una partera, en Fedón, Platón le hace decir que se interesó primero en la física, luego en las ciencias naturales y finalmente en la filosofía. Se casó y tuvo hijos de Xanthiphea; fue pobre contrariamente a los sofistas, no cobraba por dar sus clases y sólo aceptaba invitaciones de sus discípulos a cenar.

En la Apología de Platón, Sócrates se opone a una ley arriesgando su libertad, su vida, y por supuesto su prestigio.

Sólo quería ser un sabio. Xenofón decía que se ocupaba de cosas humanas, de lo bello, lo vergonzoso, lo justo y lo injusto, de la prudencia y la locura, de la valentía y la cobardía, del Estado y el hombre de Estado, el gobierno y los gobernantes, lo que hace un hombre de bien…

No sólo cuestionaba, era partero de almas.

No era un adversario de la democracia como tal, pero emitía serias críticas hacia el funcionamiento real de las instituciones democráticas y cuestionaba la capacidad de la multitud de poder juzgar el bien, lo bello y lo justo.

Sócrates se inscribe en una corriente de pensamiento que proviene de la emergencia, sobre la escena política, de “hombres nuevos”, se negaba a preferir a estos nuevos políticos a los viejos,

Tenía sentimientos favorables hacia esparta, en el año 399 a.C. Sócrates fue acusado por Meletos, Anytos y Lycon de “No reconocer los mismos dioses que la ciudad, introducir divinidades nuevas y corromper a la juventud”. Meletos y Anytos representaban la opinión pública de Atenas, pretendían que Sócrates enseñaba a los jóvenes la irreverencia y la desobediencia. Fueron presentadas contra él dos acusaciones: la de corromper a la juventud y la de creer en divinidades que no eran las de la ciudad.

Otros juicios parecidos tuvieron lugar contra Anaxágoras, Protágoras y Eurípides. El juicio de Sócrates no era el primero

La sentencia no fue aplicada de inmediato; se prohibía la ejecución capital durante el periodo de la embajada sacra de Delos. Que conmemoraba, cada año, el recuerdo de la lucha de Teseo contra el minotauro. Por ello Sócrates se quedó un mes en la cárcel, lo pasó con sus amigos. Dos diálogos de Platón, Critón y Fedón, lo atestiguan. Se le ofreció la posibilidad de huir pero la rechazó, en Fedón se presenta el problema de la muerte y la inmortalidad del alma. Según Xenofón, habló de su relación con la muerte en estos términos: “Desde mi nacimiento he sido condenado a muerte por la naturaleza, si vivo más tiempo tendría que pagar sin duda un tributo a la vejez; mi inteligencia bajaría, me volvería más lento en el aprendizaje, más olvidadizo y caería por debajo de aquellos que hoy me son inferiores”.

Después de escuchar dijo: “Una de dos, o los que murieron están reducidos a la nada, o la muerte es un cambio. Si es la extinción y se parece a un sueño, es una ganancia, ya que todo el resto de los tiempos sería una sola noche; si es un paso a otra cosa está bien: me encontraré en compañía de Orfeo, de Museo, de Homero; ¿Con cuánto no compraría esta felicidad? En todo caso, estoy seguro de no ser condenado a muerte por ella”.

En La República y Fedón, Platón atestigua una sabia demostración sobre la muerte. Durante el mes que transcurrió entre la condena y la ejecución Sócrates recibió visitas diarias de sus discípulos. El día siguiente a la llegada del navío de Delos, los once carceleros le quitaron las cadenas y dieron la orden de muerte. A su lado estaba su esposa Xantiphea y su hijo más pequeño (se habría casado con dos mujeres y tenido por lo menos tres hijos). Xantiphea era mucho más joven que él, ya que el niño era apenas un bebé. Al momento de dejar la vida no quería pasar sus últimas horas con los suyos, sino con sus amigos. Luego se presentó un esclavo con una copa, Sócrates le preguntó qué hacer y qué iba a pasar. Así fue el final. Gracias a sus discípulos se quedó en la memoria de los hombres como un modelo de valentía, de grandeza y de libertad de pensamiento. Aristófanes convirtió a Sócrates en el personaje principal de Las Nubes. Seis años después que murió el filósofo, el sofista Polícrates le reclama el haber enseñado a los discípulos el desprecio de las leyes y los sentimientos contra la democracia.

Atenas mató a Sócrates, la historia racionalista retrocedió, mucho después Cicerón calificó a los jueces de Atenas como “pillos” y Marco Aurelio, el emperador filósofo, dijo que Sócrates fue víctima de los “gusanos”.

Sócrates se convirtió en el modelo del sabio perseguido por la muchedumbre ciega.

Anuncios

Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: